Hace poquito cumplí años...y creo que en vez de escribir un recuento aburrido de los años anteriores, dejo hablar a alguien más por mí (con algunas excepciones).
Coreografía -De Mía Gallegos-
En fin
que no he vivido nada.
No sé qué cosa es una guerra
y tengo como prisión al cuerpo
y alma como campo de batalla.
Me debato entre la duda
de reflexionar o fluir;
esto es situarse en el palco de los espectadores,
o estar
en cada íntimo instante del milagro.
Vivo de pedacitos,
pero aspiro a la totalidad,
es decir a Mozart y al poema que me redima
y me revele los espacios absolutos
y la nada.
Percibo de mí
los sitios más secretos:
la culpa,
una tercera conciencia de las cosas,
la dualidad del pensamiento,
la ira pequeña
por lo que ya ocurrió.
Pero he vivido poco.
Treinta años.
Dos amores de piel
y un querer abandonar
esta espera que me señala la vida.
Anhelo la anarquía,
el más tierno desorden del amor,
la cábala
los relojes de arena y una habitación sencilla.
Quiero tener un destino trazado de antemano,
encontrarme con Dios
y los abismos
y no tener conciencia de la llama.
Ser la llama misma y la aventura.
Pero vengo de soledades últimas,
de conversaciones que nunca concluyeron,
de espejos que me miraron desde la infancia hasta ahora,
de abandonados armarios de caoba que fueron
de tías o de abuelas remotísimas.
Cuán poco he vivido.
No conozco la guerra.
Y tampoco la paz.
Me duele la orfandad,
el desarraigo,
el sentirme extranjera en cualquier sitio,
el no pertenecer
a una familia o a una patria.
No puedo narrar una batalla;
ni hablar del hambre y de la peste,
ni escribir la canción de algún soldado herido,
ni hablar de mujer violada,
ni decir cómo es un cementerio después de una llovizna.
Pero anhelo decir en el poema
que la vida me conmueve,
que respiro mejor cuando me entrego,
que necesito amar de la manera más simple y primitiva.
Me gusta la paz y la defiendo
y la guerra cuando es justa,
y el sabor de las mandarinas cuando llega el verano,
que me gusta ser una y arraigarme en el cosmos,
y sentir que mi vida palpita al mismo tiempo que la vida,
aunque no haya vivido,
aunque mi hambre sea de infinito,
aunque no sepa expresar
que por alguna razón precisa estoy aquí,
a punto de vencer,
a punto de morir,
de vivir.
lunes 12 de octubre de 2009
24 -ni uno más-
Publicado por
-Anna-
en
6:48
0
comentarios
Etiquetas: Cumpleaños, poemas
domingo 13 de septiembre de 2009
Certezas
John Irving -El mundo según Garp-
Publicado por
-Anna-
en
0:03
0
comentarios
domingo 6 de septiembre de 2009
En tu memoria...

Esta entrada está dedicada a la memoria de mi abuela Carla. Su presencia física cesó hoy pero su alma perdura en mi corazón.
Hoy se terminó tu camino, al menos aquel que recorrías con tus pies. A partir de aquí, todas aquellas personas que formaban parte de tu vida, empiezan a transitarte con el recuerdo, con los días, con el peso de la ausencia y con la certeza del cariño. Guardo la esperanza de que, estés donde estés, encuentres la paz, y que sepas que dejaste una marca inmensa en este mundo, en todos aquellos que te queremos.
Sos parte de nosotros.
Te quiero abuela.
Publicado por
-Anna-
en
20:15
2
comentarios
lunes 3 de agosto de 2009
Hoy y hasta dos semanas más.
Publicado por
-Anna-
en
16:07
1 comentarios
miércoles 22 de julio de 2009
Importancias y no tanto
Ese fue mi ultra proyecto vacacional; lo demás sólo puede ser una expresión de descontento: que porquería la universidad, la gripe porcina, el dengue que está ahí dándole cuerda a las alas para salir zumbando a la primera oleada de calor, la gente paranoica que no te toca, no te mira, ni siquiera piensa en vos porque mirá si tenés algún bicho raro con eso de las nuevas plagas apocalípticas y se lo vas a ir a pegar. NOOOOO, hereje Cardinali, no toqués a nadie, no sabías que el virus ese de la H45I permanece vivo como por mil horas y mientras tanto todo lo que tocás se marchita. NOOOOOO, hereje, ¿En serio no sabías? y si estás por estornudar, empezá a correr rápidamente, buscá un rincón aislado en el mundo, y por las dudas que alguien esté a 10 km a la redonda, apuntá el estornudo al codo, porque las manos...NOOOO, hereje; y ponete alcohol, mucho alcohol, bañate, chupate una botella de ron en el desayuno, mata todos los bicharracos, si tomás mate con alguien asegurate de echarle aguarrás a la bombilla antes de cebar el siguiente, y abstenete de toda práctica que involucre acercarte a los demás hasta que los especialistas de la pandemia encuentren al chancho culpable de todo y hagan un ritual para purgar a toda la población del planeta tierra...viví, dormí, pensá y comé información del virus...
y yo agrego...después de todo eso, si todavía te quedan ganas...conseguite un buen psicólogo, porque lamentablemente, hereje Cardinali, con tanta gente que te rompió las pelotas, terminás siendo parte de la psicosis masiva que se cargan todos.
Ojo, no generalizo, sé que hay gente como yo que se lava las manos -no ese lavarse las manos de no hacer nada por el asunto, sino un lavarse las manos literal, con agua y jabón-, que trata de no envenenarse con la sarta de cosas que te enchufan en la farmacia, que mantiene sus defensas altas y orgullosas, y que tiene todo su poder mental enfocado en una sola afirmación: este invierno no va a haber gripe para mí, ni porcina, ni aviar, ni vacuna, ni normal, decile no a la gripe y cuando la gripe se convenza de tus negativas, procurá no dejar entrar al dengue a tu casa, porque sino se arma la podrida. Listo punto.
Creo que es todo. Me voy a dormir, antes de que empiece a hablar de la nieve que cayó hoy a la mañana y me den ganas de irme a vivir a las profundidades de un horno...
Publicado por
-Anna-
en
18:17
1 comentarios
Etiquetas: cosas nuevas, Cuasiteorías, Dibujos, facultad, Reflexiones
sábado 18 de julio de 2009
Espejos en los que uno se lee a veces...
Publicado por
-Anna-
en
4:03
0
comentarios
martes 30 de junio de 2009
Noticias que entristecen
Aclarada mi posición en este útero que es el mundo quiero pasar a expresar mi tristeza. Como todos -o casi todos- los días, hoy no pudo faltar mi pispeada diaria al diario (valga la redundancia). Ya no sé ni porque me empeño en mirar las noticias, robos, mentiras, préstamo del BID para Argentina de 850 millones de dólares (supuesta inversión y mejora de la calidad de vida de los ciudadanos...supuestos programas de ayuda a la pobreza y a la inestabilidad social...supuestos y más supuestos que hay que ver para creer)...y Moria Casán que se va a hacer una larinoscopía para demostrarle al mundo (porque el mundo está muuuuuy interesado en las peripecias de la diva que ya pasó de moda) que ella no consume drogas. Entre otros temas, el arrepentimiento del infante que acusó a Michael Jackson de pedofilía hace como 15 años, la nueva canción de shakira, un pobre kiosko en Alta Córdoba al que le robaron dos veces en el transcurso de 40 minutos. Pero vamos por partes, quiero puntualizar un par de cosas antes de llegar al núcleo de mi tristeza:
Cosas de las que me percaté con el diario de hoy:
-Los famosos tienen que hacerse una larinoscopía o morirse para ser portada en los diarios, a pesar de haber desaparecido de la faz de los medios hace mucho tiempo. Y estoy harta de la muerte de Michael Jackson, harta, podrida, enferma. Y no es que no respete a los muertos, al contrario, hasta podría haberle hecho un homenaje acá en mi blog, porque en sus buenas épocas me entretenían sus canciones y sus bailes, y de verdad creo que marcó una época. ¿Pero tiene que estar en todos lados? y que me dicen de Benedetti, porqué nadie homenajeó a Benedetti cuando se murió. Me enoja, mucho.
-Shakira era una de mis cantantes favoritas hace unos años, realmente consideraba que tenía una de las voces más bonitas y uno de los más suspicaces ingenios para la creación de sus letras ¿Tenía que comercializarse de la forma en que lo hizo? -a juzgar por el último sencillo que escuché y que pueden escuchar acá-. Yo digo, es una canción que se ajusta a todos los parámetros de la música basura que repiten en toooooooodas las radios -excepto por Petinatto que a las 6 de la mañana me pasa a los beatles- en toooodos los boliches, en tooooodos lados, y que te persigue con el mismo ritmo, con la misma letra vacía, algo parecido al reggeaton. Un desastre, una decepción, se me cayó un ídolo.
En fin. De ahí parte de mi tristeza. La otra parte procede de lo siguiente.
Respecto a la noticia del flaquito al que le robaron dos veces en 40 minutos, paso a la seguridad del país, que últimamente escasea, eso no es secreto para nadie. Pero después de leer la noticia, bajé a los comentarios del pueblo. Uno reclamaba que la solución a los problemas era la pena de muerte, otro que tendrían que cortarle la mano a quien robe y si reincide le tendrían que cortar la otra, otro tipo dijo que había que reformar el sistema penal e incluir penas más severas, y todos comentarios de ese estilo. Yo me pregunto ¿en qué momento nos metimos todos en una máquina del tiempo y volvimos al siglo de las gallinas, a condenar a la horca o a la guillotina al que se robó un pedazo de pan? Es lamentable. Y ojo, no es que quiera justificar al ladrón o al delincuente, evidentemente la estructura de la sociedad tiene mucho que ver en todo este tema, pero más allá de ser un delincuente es también un ser humano, un ser humano enfermo en una sociedad enferma; a mi me parece que la solución no está en cortarle la cabeza al buen estilo Alicia en el país de las maravillas o en cortarles la mano. La justicia no es un ojo por ojo y diente por diente. La justicia creo yo, es tomar a ese delincuente y reformarlo, darle la rehabilitación que su parte enferma merece. El pueblo, en su ignorancia, pide que se aísle a ese producto enfermo de la sociedad para que no la contamine, y finalmente lo envían a instituciones que no están equipadas para tratarlo, que lo hacen un ser más asocial de lo que ya es, y que, por el contrario, hacen que el sujeto se enferme más, son los llamados efectos de la prisionalización, al final, cuando sale de la cárcel, vuelve a lo mismo, porque en ningún momento nadie se detuvo a ampliar sus horizontes como ser humano, a darle otras oportunidades. No hay que olvidarse que cualquiera de nosotros, CUALQUIERA, puede caer en la delincuencia si se encuentra en las circunstancias que lo empujen a ello. No sé, me dio mucha pena ver que en vez de avanzar vamos para atrás y repito que no se trata de justificar la delincuencia, sino más bien en aceptar que hay otros medios para hacer que merme, hay otras instancias más allá de la cárcel como se conoce -ya sea por el cine o por los medios de comunicación- como la cárcel abierta. En fin, creo yo que podría hablar mil horas de este tema, pero me sorprendió mucho haber leído esos comentarios, de verdad me imaginé en el medio de la plaza del pueblo con un montón de gente a mi alrededor poniéndose contenta porque en escasos minutos van a soltar la rampilla en la plataforma, uno se va a morir ahorcado y se va a hacer "justicia".
Publicado por
-Anna-
en
22:08
0
comentarios



