miércoles 2 de diciembre de 2009

De mis ausencias

Bueno, no he estado mucho por acá ni por allá por diversas razones.
Porque...
-Últimamente me tengo que sostener los ojos con palillos
-Tengo que estudiar, estudiar, estudiar, estudiar y estudiar
-Adquirí cuatro libros nuevos
-Mi casa es un caos...un apocalípsis esperando suceder
-Lo único que puedo pensar es que me quiero ir YA
-Hace calor y estar en la compu me da más calor aún
-Ando muy bohemia y lo único que quiero es dibujar y hacer collages (sí, le estoy siendo infiel a las palabras)
-De repente me resulta divertida la combinación de revistas, tijeras y voligoma,
-Me enganché con stargate sg1 y no puedo dejar de verlo
-Adopté una planta
-Adopté un perro (hace como 6 años pero todavía demanda mi atención)
-Me da por dormir 14 horas seguidas
-Internet me funciona como el tuje
-No me alcanzan las horas para hacer todo lo que tengo que hacer...

Y entre esas cosas hay un millón más.
Pero bueno, acá estoy, aunque sea un ratito. Y esta vez no dejo frases de relleno ni poemas que hablen por mí. No, no, esta vez hablo yo.

Primero que tengo buenas noticias, me fue bien en los dos finales que rendí, me saqué un 10 en inglés y un 9 en psicopatología. Ingles was actually a piece of cake, fácil, fácil. Psicopato costó, sobre todo porque para el estudiante de psicología no hay cosa más horrible que encontrarse en todas las enfermedades de un manual...que encima las clasifica internacionalmente. Terminás de estudiar y lo único que podés decir es: "tengo todas las enfermedades mentales del mundo". Tiene su lado positivo, ojo, al menos es una buena técnica para acordarte de todas. Sí, soy bipolar, esquizofrénica, neurasténica, tengo ocasionales trastornos de múltiple personalidad, abundantes trastornos somatomorfos, soy medio autista, tengo delirios, alucinaciones, y toda la lista de trastornos de la percepción, a veces me agarra mutismo selectivo, e incluso, en ocasiones, tengo amnesias y fugas disociativas. Tengo fobias y obsesiones, y estoy 100% segura de que mi estructura base es histérica. Pero soy sana y normal de acuerdo a mis parámetros, así que está todo bien. Espero decir lo mismo cuando termine de rendir, porque la tortura nunca se termina. Aún me quedan dos materias más en estas mesas y después 11 materias y la tesis para recibirme oficialmente de Licenciada en psicología.

En otras cuestiones, ya por este año me puedo considerar la persona más feliz del mundo, ya que para mi cumpleaños mis progenitores hermosos, me regalaron mi ida a Buenos Aires para ver a Depeche Mode. Me fui con dos amigas en el auto de una de ellas. Después de unas largas horas que entre música, mate, comida y charla se hicieron cortitas, ya estábamos en Buenos Aires. Primera parada, la pensión. Intentamos dormir una breve siesta porque estábamos muertas, pero habían unas japonesas hablando en el patio -a las cuales odiamos- así que no dormimos nada, cayó la noche y nos fuimos al concierto. Y la verdad es que fue alucinante, estuve ahí, son unos ídolos, me deleité, y más no puedo pedir...


...porque si este hombre no es el cielo...no sé qué lo es.

En fin, ya me voy preparando mentalmente para volver a viajar. En exactamente 19 días me voy a ver a mis papis. Ya tengo mi lista de cosas que tengo que llevar en mi cabeza para mis ratos de bohemia:
-Mi computadora junto con mi música
-Mis carpetas de dibujo
-Mis lápices (todos)
-Mi cuadernito violeta y mi lapicera
-Teatro completo V y VI de Pavlovsky
-El corazón helado de Almudena Grandes
-Una mujer difícil de John Irving
-Sputnik, mi amor de Haruki Murakami
-Y después veré qué más sigo leyendo, pero que me parta un rayo si no termino de leer esos libros que los vengo postergando desde hace rato...
Los que leí en estos días son: "Crónicas Marcianas" de Ray Bradbury, y "Espacio y creatividad" de Eduardo Pavlovsky. Excelentes, ambos.
-Veré muchas películas
-Me pondré al día con mis series
-Me llevo mis apuntes de clínica a pasear
-Y creo que nada más, claro que como siempre, voy a terminar haciendo menos de la mitad de las cosas que quiero hacer, pero bueno, por las dudas uno siempre lleva todo.
¡NO VEO LA HORA!

De estar con mis papis.
De que se termine el año.
De ver a mis amigos de allá.
De alejarme de esta humedad calurosa insoportable.
De tener ¡VACACIONES!
De recibirme de una vez por todas, así ya no tengo que rendir nada!!!!
Y en este preciso instante: DE DORMIR HASTA QUE ME DESPIERTE LA CONCIENCIA.
Me fui al sobre.
Chau chau.

jueves 26 de noviembre de 2009

Las inquilinas

-A lo mejor si me quedo quieta no se da cuenta que estoy acá- pensó la cucaracha mientras se sostenía con sus patas a lo más alto del bajo escalera.
¡Ingenua! Los azulejos son claros, los pisos son claros. ¡Las veo! Minutos antes yo había vaciado medio tarro de insecticida encima de su hermana, que huyó despavorida y probablemente ahora esté agonizando en alguna parte. Y después le tocó a ella.

-tschhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh,
tschhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, tschhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh ¡Morite maldita, vil, asquerosa, morite!

Desde lo alto cayó. Gracias a mi exagerado acto con el insecticida, tenía las patas empapadas y le costaba caminar. También huyó despavorida mientras yo daba saltos de asco y no sabía para dónde salir corriendo.
Extraño el invierno. El tema de las tormentas de verano -que en este caso ya lleva continuados días- es que uno alberga inquilinas en su cocina, porque claro, como afuera todo está mojado, nada mejor que la comodidad del hogar, pero es MI hogar y yo les tengo HORROR. Habría que preguntarles si en sus nidos dejan entrar arañas o alacranes. ¡NO¡ Son sus enemigos. Same here. Así que agarren sus valijas y vayansé a vivir a otra parte.
Después de un episodio como este me da por pensar que me van a venir a atacar mientras duermo o que si ayer fue una y hoy fueron dos, la semana que viene voy a tener miles y miles de bichos negros circulando por la casa, me entra a picar todo de solo pensarlo.

Hace un tiempo las inquilinas me daban igual. Si veía una simplemente me calzaba las zapatillas y la apachurraba hasta que no quedara nada de ella. Ahora no las puedo ni ver. Y no es que esté loca, o que tenga una fobia de tamañas proporciones. Tengo mi justificación: hace como 4 años una cucaracha me atacó -sí, lease atacó, de atacar, como cuando alguien con intención de homicidio se las agarra con vos-. Eran como las tres de la mañana y yo estaba midiendo las paredes de mi casa (suena lunático, lo sé) porque mi hermana necesitaba tales medidas para un ejercicio de Feng Shui. Cuestión que me meto al baño, estiro el metro de una punta de la pared a la otra...y la veo, colgada del marco, como si todo estuviera bien. Tremenda cucaracha, del tamaño de Brasil. Salto al otro lado del marco para ir a buscar mis zapatillas y la muy infeliz me salta encima y me empieza a perseguir, porque como si fuera poco con su gigantismo, podía volar y creo que también tenía superfuerza.

Yo: AHHHHH AHHHHHHHHH AHHHHHHHHHHHHHHHH- Dando pequeños saltitos y moviendo las manos como si me quisiera quitar la sensación de encima.
Corrí a la cocina y no sabía si juntar mis cosas e irme de mi casa o si hacerme la valiente y salir de caceria.
Opté por llamar al gato, que siempre se divertía con las cucarachas como si fuera su acto preferido de crueldad. Dicho y hecho, estuvo torturándola como una hora. Y después de que la terminó de masacrar yo lo felicité, le hice unos mimos en la barriga y él ronroneaba de felicidad. Ese día había sido mi héroe.
El problema es que al día de hoy ya no tengo gato. Tengo a mi perro que lo único que puede llegar a hacer con mis enemigas es moverles la cola e invitarlas a jugar al patio. Entonces tengo que valérmelas por mí misma y como me cansé de intoxicarme cada vez que desalojo a una inquilina, mañana voy a ir a buscar algún método más eficaz.
Por ahora sólo me queda desear muerte a todos los insectos asquerosos que se dignen a acercarse a un kilómetro a la redonda de mi casa.
Muerte insectos, muerte.
Y rogar que no aparezca ninguna mientras estudio, porque por hoy sería demasiado trauma.

lunes 12 de octubre de 2009

24 -ni uno más-

Hace poquito cumplí años...y creo que en vez de escribir un recuento aburrido de los años anteriores, dejo hablar a alguien más por mí (con algunas excepciones).

Coreografía -De Mía Gallegos-

En fin
que no he vivido nada.

No sé qué cosa es una guerra
y tengo como prisión al cuerpo
y alma como campo de batalla.

Me debato entre la duda
de reflexionar o fluir;
esto es situarse en el palco de los espectadores,
o estar
en cada íntimo instante del milagro.

Vivo de pedacitos,
pero aspiro a la totalidad,
es decir a Mozart y al poema que me redima
y me revele los espacios absolutos
y la nada.

Percibo de mí
los sitios más secretos:
la culpa,
una tercera conciencia de las cosas,
la dualidad del pensamiento,
la ira pequeña
por lo que ya ocurrió.

Pero he vivido poco.
Treinta años.
Dos amores de piel
y un querer abandonar
esta espera que me señala la vida.
Anhelo la anarquía,
el más tierno desorden del amor,
la cábala
los relojes de arena y una habitación sencilla.

Quiero tener un destino trazado de antemano,
encontrarme con Dios
y los abismos
y no tener conciencia de la llama.
Ser la llama misma y la aventura.

Pero vengo de soledades últimas,
de conversaciones que nunca concluyeron,
de espejos que me miraron desde la infancia hasta ahora,
de abandonados armarios de caoba que fueron
de tías o de abuelas remotísimas.

Cuán poco he vivido.
No conozco la guerra.
Y tampoco la paz.

Me duele la orfandad,
el desarraigo,
el sentirme extranjera en cualquier sitio,
el no pertenecer
a una familia o a una patria.
No puedo narrar una batalla;
ni hablar del hambre y de la peste,
ni escribir la canción de algún soldado herido,
ni hablar de mujer violada,
ni decir cómo es un cementerio después de una llovizna.

Pero anhelo decir en el poema
que la vida me conmueve,
que respiro mejor cuando me entrego,
que necesito amar de la manera más simple y primitiva.

Me gusta la paz y la defiendo
y la guerra cuando es justa,
y el sabor de las mandarinas cuando llega el verano,
que me gusta ser una y arraigarme en el cosmos,
y sentir que mi vida palpita al mismo tiempo que la vida,
aunque no haya vivido,
aunque mi hambre sea de infinito,
aunque no sepa expresar
que por alguna razón precisa estoy aquí,
a punto de vencer,
a punto de morir,
de vivir.

domingo 13 de septiembre de 2009

Certezas

"(...) Garp acecha los adormilados barrios, verdes y oscuros en el aire primaveral; la gente ronca, desea y sueña mientras sus cortadoras de césped descansan; hace demasiado fresco para que sus aparatos de aire acondicionado funcionen. Unas pocas ventanas están abiertas, algunas neveras ronronean. Se percibe el débil y contenido gorjeo de algunos televisores sintonizados en The Late Show, y el resplandor gris azulado de las pantallas palpita en varias casas. A Garp, ese resplandor le parece un cáncer insidioso y estremecedor que anestesia al mundo. Tal vez la televisión produce cáncer, piensa Garp; pero su verdadera intransigencia es la de un escritor: sabe que, donde un televisor está encendido, hay alguien que no está leyendo."

John Irving -El mundo según Garp-

domingo 6 de septiembre de 2009

En tu memoria...



Esta entrada está dedicada a la memoria de mi abuela Carla. Su presencia física cesó hoy pero su alma perdura en mi corazón.

Hoy se terminó tu camino, al menos aquel que recorrías con tus pies. A partir de aquí, todas aquellas personas que formaban parte de tu vida, empiezan a transitarte con el recuerdo, con los días, con el peso de la ausencia y con la certeza del cariño. Guardo la esperanza de que, estés donde estés, encuentres la paz, y que sepas que dejaste una marca inmensa en este mundo, en todos aquellos que te queremos.

Sos parte de nosotros.

Te quiero abuela.

lunes 3 de agosto de 2009

Hoy y hasta dos semanas más.

-Aprobé Laboral, libre, con 9 (nueve). Soy una grosa...aplaudan eh!
-Me compré dos libros más de Murakami: Tokio blues y Al sur de la frontera, al oeste del sol. Me gusta, me gusta. Si hubiera encontrado otro seguro lo compraba.
-Comprar ropa para hombre es lo peor de este mundo, hoy fui a comprarle un regalo a mi cuñado y estuve mil horas viendo miles de camperas y esbozando miles de muecas de indecisión.
-Estoy sin dormir, de nuevo, lo que significa que en realidad no estoy...o estoy en un estado de muerte extraña que no es muerte.
-True blood no puede dejarme con ese final hasta mi regreso, es la crueldad en su máxima potencia.
-Mañana me voy a Neuquén. No vuelvo hasta el 17 de Agosto. No me extrañen, o mejor sí, así cuando vuelva hay mucho entusiasmo.

miércoles 22 de julio de 2009

Importancias y no tanto

Otra vez yo. Verborrágica. Sin sentido. Sin haber dormido. Otra vez yo y las cosas que no cambian mucho. Pero no todo es lineal como parece, hay saltos para atrás y para adelante, voy y vengo, algo así como un libro de "Elige tu propia aventura". Mi propia aventura hoy es la siguiente: Estoy de pseudo vacaciones, y digo pseudo porque en Julio nunca descanso, exámenes, siempre ese terrorífico asunto. Pero no me importa, por lo menos tengo el derecho de quedarme en casa a rascarme olímpicamente -leyendo apuntes, pero en casa al fin-. Entonces el tres de agosto tengo finales y después de eso me pierdo en los confines del universo y me ato con un cordón a una estrella moribunda. En realidad no. Después del tres de Agosto ya empiezo mis vacaciones oficiales. En primera instancia me voy una semana a Neuquén, porque ya no puedo estar sin ver a mi querida y adorada Silvana, y después vuelvo a Córdoba...por un par de días nada más, porque el fin de semana que le sigue me voy a San Juan a ver a mi viejo divino que se toma unos días y pisa territorio Argentino. Y ya está, listo Anna, se terminó la joda, ya estaríamos a dieciseis de Agosto, y en un mes rendirías más finales.
Ese fue mi ultra proyecto vacacional; lo demás sólo puede ser una expresión de descontento: que porquería la universidad, la gripe porcina, el dengue que está ahí dándole cuerda a las alas para salir zumbando a la primera oleada de calor, la gente paranoica que no te toca, no te mira, ni siquiera piensa en vos porque mirá si tenés algún bicho raro con eso de las nuevas plagas apocalípticas y se lo vas a ir a pegar. NOOOOO, hereje Cardinali, no toqués a nadie, no sabías que el virus ese de la H45I permanece vivo como por mil horas y mientras tanto todo lo que tocás se marchita. NOOOOOO, hereje, ¿En serio no sabías? y si estás por estornudar, empezá a correr rápidamente, buscá un rincón aislado en el mundo, y por las dudas que alguien esté a 10 km a la redonda, apuntá el estornudo al codo, porque las manos...NOOOO, hereje; y ponete alcohol, mucho alcohol, bañate, chupate una botella de ron en el desayuno, mata todos los bicharracos, si tomás mate con alguien asegurate de echarle aguarrás a la bombilla antes de cebar el siguiente, y abstenete de toda práctica que involucre acercarte a los demás hasta que los especialistas de la pandemia encuentren al chancho culpable de todo y hagan un ritual para purgar a toda la población del planeta tierra...viví, dormí, pensá y comé información del virus...
y yo agrego...después de todo eso, si todavía te quedan ganas...conseguite un buen psicólogo, porque lamentablemente, hereje Cardinali, con tanta gente que te rompió las pelotas, terminás siendo parte de la psicosis masiva que se cargan todos.
Ojo, no generalizo, sé que hay gente como yo que se lava las manos -no ese lavarse las manos de no hacer nada por el asunto, sino un lavarse las manos literal, con agua y jabón-, que trata de no envenenarse con la sarta de cosas que te enchufan en la farmacia, que mantiene sus defensas altas y orgullosas, y que tiene todo su poder mental enfocado en una sola afirmación: este invierno no va a haber gripe para mí, ni porcina, ni aviar, ni vacuna, ni normal, decile no a la gripe y cuando la gripe se convenza de tus negativas, procurá no dejar entrar al dengue a tu casa, porque sino se arma la podrida. Listo punto.
Me re colgué ¿No? Yo y mi expulsión súbita.
A otra cosa mariposa. Hay otra novedad, hace un par de semanas empecé -aleluya- dibujo, después de querer arrancar con esas clases desde que estoy prácticamente en el útero me decidí y fui. Y es divertido, dibujar me desconecta. Leer y escribir también, pero dibujar me desconecta de una forma distinta, no sabría explicarlo, es como ir a una dimensión paralela y quedarse ahí, flotar, cantar internamente, fluir...Sí, estoy feliz por eso. Quizás más adelante les muestre, cuando dibuje algo que valga la pena. Y sigo con Francés, todos los sábados, nueve de la mañana, religiosamente, me gusta mucho, aunque he de confesar que a veces quiero mandar todo al joraca, me da por preguntarme porqué se habrá complicado tanto la génesis de ese idioma, de verdad, ¡me vuelve loca!, si no fuera que también quiero aprender japonés en algún momento de mi vida, podría decir que es uno de los idiomas más complicados que se me ocurrió estudiar. Mais je suis très heureuse et j'adore la langue. Así que no me quejo.

Creo que es todo. Me voy a dormir, antes de que empiece a hablar de la nieve que cayó hoy a la mañana y me den ganas de irme a vivir a las profundidades de un horno...